"Tenencia responsable" es un concepto que se escucha mucho, pero que a veces queda en lo abstracto. En la práctica, significa asumir un conjunto concreto de compromisos con la salud, la seguridad y el bienestar de un animal, y también con la convivencia con el resto de la comunidad. Repasamos qué implica en el día a día.
Salud y cuidados veterinarios
- Vacunación al día, según el calendario que indique tu veterinario (antirrábica y las que correspondan según la especie y la zona).
- Desparasitación periódica, tanto interna como externa (pulgas y garrapatas), especialmente relevante en climas cálidos.
- Castración, salvo indicación veterinaria específica en contra. Es la medida más efectiva contra camadas no planificadas y varias enfermedades.
- Controles veterinarios regulares, no solo cuando el animal ya está enfermo.
Identificación
Un animal identificado (con collar y chapa con datos de contacto, y si es posible con microchip) tiene muchísimas más posibilidades de volver a su casa si se pierde o escapa. Es una de las medidas más simples y efectivas de tenencia responsable, y evita que un animal con familia termine confundido con uno en situación de calle.
Seguridad del animal y de terceros
- Mantené cercos y puertas en condiciones para evitar fugas.
- Usá correa en la vía pública, incluso con perros tranquilos: un susto, una moto o un gato pueden generar una reacción imprevisible.
- Si tu perro tiene tendencia a ladrar o reaccionar con otros animales, gestioná los encuentros con cuidado, tanto por su seguridad como por la de otros animales y personas.
- Recogé las heces en la vía pública. Es una obligación básica de convivencia con los vecinos y el espacio público.
Bienestar más allá de lo básico
Comida y techo son el piso, no el techo, de la tenencia responsable. Un animal necesita además:
- Estimulación y ejercicio acorde a su energía: paseos para perros, juego e interacción para gatos.
- Compañía: los animales son seres sociales; pasar la vida entera solo en un patio, sin interacción, afecta seriamente su salud emocional.
- Un ambiente libre de maltrato, incluyendo el maltrato "silencioso" del aislamiento o la desatención prolongada.
Compromiso a largo plazo
La tenencia responsable no se mide en el primer mes de entusiasmo, sino en los años siguientes: cuando el cachorro crece y ya no es "tierno todo el tiempo", cuando aparece una enfermedad crónica, cuando hay una mudanza o un cambio de trabajo. La decisión de tener un animal implica sostener esos compromisos incluso cuando las circunstancias cambian.
Tenencia responsable y comunidad
Ser un tenedor responsable también significa pensar en el resto de la comunidad: no dejar que tu mascota moleste a los vecinos sin control, colaborar con campañas de castración locales, y dar el ejemplo de que se puede convivir en armonía entre personas y animales en un mismo barrio.
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